El desarrollo y la mejora continua de la tecnología de la Celda Jameson desde fines de los años 80 ha dado como resultado una máquina de flotación que no sólo ofrece un rendimiento superior, sino que también una larga vida útil de sus componentes, lo que re
uce los costos operativos y de mantenimiento.
Los beneficios del mantenimiento de la Celda Jameson son:
- Fácil y segura de mantener
- Sin piezas móviles
- No requiere lubricantes
No requiere herramientas adicionales para la inspección de rutina y los procedimientos de mantenimiento
No requiere herramientas especiales para el retiro y el reemplazo de las piezas de desgaste
Las piezas de desgaste con extremos húmedos tienen una larga vida útil (más de cinco años) bajo condiciones de operación normales.
El mantenimiento de la Celda Jameson es relativamente sencillo y depende de las condiciones del proceso de supervisión y de realizar inspecciones periódicas que son rápidas y fáciles de realizar sin herramientas mientras la celda está en funcionamiento.
El mantenimiento sencillo se debe a las siguientes características de la tecnología de la Celda Jameson:
Mínimo de piezas móviles
A diferencia de la tecnología de flotación mecánica convencional, las celdas Jameson no tienen piezas removibles internas. La tecnología de “downcomer” patentada significa que no hay rotores o inductores dentro de la celda, lo que limita el mantenimiento a revisiones y el reemplazo de los elementos internos del “downcomer”.
Evolución del “downcomer”
La introducción del “downcomer” Mark-3 en el año 2000 redujo a la mitad la cantidad de piezas del “downcomer” y ubicó a todas las piezas de mantenimiento fuera de éste logrando un acceso para el mantenimiento más rápido y fácil. El “downcomer” Mark-3 consta de 2 componentes: el “Slurry lens” y la válvula AISE.
La introducción del “Slurry lens”
Con el lanzamiento del “downcomer” Mark-3 las placas de orificio cerámicas originales se reemplazaron con un “Slurry lens”. Los beneficios incluyeron un ángulo de entrada de pulpa poco profundo, lo que optimizó el flujo de pulpa y maximizó la vida útil de los componentes, un alto coeficiente de descarga que redujo la potencia de la bomba de alimentación entre un 10% y 15%, con mejor formación de chorro de pulpa y dio como resultado una mejor aspiración y un mejor atrapamiento del aire y rendimiento. De manera adicional, la ubicación del “Slurry Lens” en comparación con la placa de orificio significó que la longitud efectiva del “downcomer” aumentó, mejorando el tiempo de residencia en la zona de mezcla e índices de aire a pulpa.
Desde el punto de vista del mantenimiento, el “Slurry Lens” es menos propenso a quebrarse y es mucho más fácil de reemplazar que las placas de orificio anteriores. Si se bloquea el lente o necesita reemplazo sólo toma 10 minutos y se puede hacer en el momento. El “downcomer” en cuestión se aísla, el “Slurry Lens” se retira y se limpia o reemplaza y entonces el “downcomer” se vuelve a poner en funcionamiento.
La válvula AISE
La introducción de la válvula de aislamiento de aire y eliminación de pulpa de propiedad exclusiva introdujo la aislación de aire automática en el cierre de un “downcomer”. Esto elimina la acumulación de pulpa en las tuberías de aire y reduce su desgaste y obstrucciones.
Sin compresor de aire
La tecnología de la Celda Jameson depende del aire autoinducido por medio del “Slurry Lens”. A diferencia de otras tecnologías de flotación, no hay necesidad de tener compresores de aire o sopladores.
Bomba de alimentación de pulpa
Con la excepción del “Slurry Lens”, la alimentación de la Celda Jameson es la única otra pieza de desgaste. La bomba de alimentación es una bomba de pulpa horizontal estándar. Los cambios en el diseño del “downcomer” realizados en la última década han visto una disminución entre el 10% y un 15% en el consumo de energía de la bomba de alimentación.